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Nido de Víboras

Reflexiones sobre la Coordinación Veterinaria en los Distritos Sanitarios (por Hipertérrito)

Reflexiones sobre la Coordinación Veterinaria en los Distritos Sanitarios (por Hipertérrito)

Desde la desaparición legal de la figura del coordinador veterinario, compañer@s nuestros asumieron, motu propio, la tarea de desempeñar las funciones de coordinación veterinaria en los Distritos Sanitarios, previa designación por los correspondientes directores de los mismos. Posteriormente muchos de ell@s se consagraron incluso como responsables de las Unidades de Alimentaria y Ambiental, y empezaron a no desempeñar las funciones en solitario,  sino a rodearse de colaboradores, ayudantes de coordinación y adlátares. 

No cabe duda de que, históricamente,  la figura del coordinador de veterinaria en los Distritos Sanitarios siempre ha sido necesaria, pero, y no nos engañemos, aparte de para realizar las correspondientes funciones de coordinación y programación, también ha servido para “parar balones” ante la dirección de los mismos, ante los Alcaldes, la Delegación Provincial o instancias superiores. 

Ciertamente pueden considerarse puestos ingratos, ya que debe ser cansado estar siempre nadando entre dos aguas, la de las bases y la de los jefes. Aún así podemos definir un puesto de coordinación veterinaria como un puesto de “larga duración”, ya que se pueden contar con los dedos de una mano (y nos sobrarían dedos) las renuncias o dimisiones voluntarias que se han producido en los últimos años, de lo que inmediatamente se puede deducir que esa “ingratitud” del puesto obedece más a un guión preestablecido (y magistralmente interpretado en algunos casos) que a la propia realidad, y que seguramente las ventajas en el desempeño de ese cargo superan con creces a los inconvenientes. 

Pero, ¿a qué tipo de ventajas nos estamos refiriendo?: 

             -          La principal sería el poder contribuir a que las áreas de Seguridad Alimentaria y Ambiental, así como el resto de funciones de Salud Pública que tenemos asignadas, se gestionen y coordinen de manera adecuada.  

Aunque se me ocurren algunas más: 

        -          Indudablemente las económicas, como las productividades variables de años anteriores, el cobro de factores de dispersión geográfica, mataderos e industrias sin tener que moverse de un despacho, el cobro de desplazamientos y dietas, el ahorro de gasolina por no hacer o hacer los mínimos desplazamientos, las guardias semanales y los posibles nuevos complementos futuros, etc. 

        -          Y otras ventajas derivadas, digamos, de un reforzamiento del “ego” interno, como el manejo de información privilegiada, el trato directo con instancias superiores, el acceso a grupos o reuniones vetadas a las bases, la “gestión” de personas, el contar con el respaldo superior para imponer ideas o criterios propios, el propio ansia de poder o de mantenerse un sillón a toda costa, etc. 

Aun así, desde las bases nunca tuvimos duda de que eran puestos necesarios, sobre todo porque estaban ocupados por compañeros veterinarios, con los que se podía discrepar, sí, pero también con los que se podía contar siempre para resolver dudas técnicas, y pedir su opinión o solicitar directamente su apoyo en determinadas actuaciones. 

Pero en los últimos tiempos, y principalmente desde nuestra inclusión en los Dispositivos de Apoyo de los Distritos, estamos asistiendo a una “perversión” progresiva de estas figuras de coordinación, de forma generalizada aunque lógicamente con excepciones. 

¿En qué baso está hipótesis? Por ejemplo, en los siguientes aspectos:

        -          Parece que la natación entre dos aguas a la que antes nos referíamos se va definiendo cada día más. Ahora van prevaleciendo por sistema los criterios del Distrito (y del SAS) sobre los de los compañeros de las bases. Esto se traduce, por un lado, en una falta casi total de reuniones, discusiones y, por supuesto, consensos, a la hora de abordar los temas de trabajo. Por otro lado, en un posicionamiento, por sistema, favorable a las instancias superiores y no al colectivo, como ha ocurrido con las instrucciones para realizar el control del tabaco, por citar un ejemplo reciente.

        -          Se han convertido en el “brazo ejecutor” de un principio básico en el SAS: el ahorro llevado al extremo, pero a costa de los profesionales. Esto se traduce en una doble vertiente. La falta generalizada (salvo casos puntuales) de sustituciones, que en último término sólo viene a ser una confirmación por parte de dichos coordinadores ante instancias superiores, de que efectivamente nuestras funciones no deben ser nada importantes ya que no precisan de un mantenimiento permanente. En segundo lugar, en la escasez digamos que “ridícula y vergonzosa” de medios materiales dignos para realizar correctamente nuestras funciones. A ambas vertientes siempre se nos contesta de la misma forma (la que viene escrita en el guión al que antes aludíamos): “No hay dinero”. Claro, no hay dinero para  los veterinarios, no para el resto de personal del SAS.

        -          Han entrado a formar parte de un ambiente de “oscurantismo”, propio de épocas pasadas, que trata de enmarañar, ocultar o distorsionar la propia realidad. Como ejemplo reciente, la última reunión que mantuvieron en la costa de Cádiz. No han trasmitido nada al resto de compañeros, ¿no hay nada que contar, no lo consideran importante, o bien la consigna es la “oscuridad” en lugar de la luz y taquígrafos?. Si no hablaron de nada importante no sé para que se reúnen. Si salieron de la reunión con consigna es porque hay oscurantismo. ¿A qué temen? ¿A que nos enteremos de que no hay bolsa de incentivos y que nos han vuelto a tomar el pelo un año más, por ejemplo?¿Es que se avecinan cambios que pueden poner en juego algunos sillones?

         -          Por último, muy recientemente se viene observando una cierta tendencia a la desgana, dejadez o “pasotismo” por parte de estas figuras de coordinación. Se limitan a tramitar papeles, hacia arriba o hacia abajo, implicándose cada vez menos en los programas, funciones o procedimientos, muchos de los cuales ya se ejercen en su mayor parte por ayudantes o colaboradores en muchos Distritos.  

Ante esta perspectiva y con esta situación, yo no necesito ya de estas figuras de coordinación en el Distrito. 

Y es una pena, porque sigo reclamando, como muchos de nosotros, unas figuras de coordinación veterinaria que sean valoradas adecuadamente por la dirección de los Distritos, que tengan poder efectivo de decisión (tanto en temas económicos como de personal), que no se encuentren supeditadas por sistema a las instancias superiores, que posean capacidad de discusión, reunión y consenso con las bases, que sepan delegar adecuadamente funciones en sus colaboradores, y que, en definitiva contribuyan a que se valore y dignifique adecuadamente a este Cuerpo tan maltrecho últimamente al que algunos llaman A4. 

No sé si es pedir demasiado, pero es lo que pienso. Y os pido vuestra opinión, a favor o en contra de estos argumentos. 

Gracias por dedicarme vuestro tiempo, compañeros. 

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8 comentarios

zaguan -

Veo que si profundizamos en el tema podemos llegar cuantos coordinadores más hay en nuestra profesión que ni siquiera conocen ni han pasado por la Facultad y que ahora quieren darnos lecciones, órdenes y amedrentarnos con historias por estar amparado por el "capote" del director.

FarmacA4 -

En mi caso, el "coordinador" es un/a incompetente que no hace absolutamente nada, que siempre tiene que poner un "pero" a nuestro trabajo y corregirte aun contradiciéndose de la decisión anterior, y que hace su labor de perro/a (con perdón)faldero/a del director a la perfección. Y ni siquiera es farmacéutico/a

el piruli -

Hay que hacer memoria historica:

A finales de los 90, cuando se desarrollo en el SAS el proyecto de creacion del Cuerpo A4, se establecieron la llamada " carrera profesional " ( organigrama piramidal de mando y retributivo ). Este iba desde la propia Consejeria - Delegaciones Provinciales - Distritos/Areas - ZBS y Centros de Salud. Todo ello se diseño con sus correspondientes funciones y niveles retributivos para que los cargos superiores fueran " atractivos e interesantes ".

Hya que recordar que entonces, el SAS - Direccion Gral de Personal: Jose de Haro Bailon - estaba totalmente de acuerdo y apostaba por este modelo organizativo.

Pero, la mayoria de los entones Coordinadores Veterinarios vieron en el modelo organizativo la perdida de la POLTRONA y aliados con los "colegas" de la entonces Direccion Gral de Salud Publica, destrozaron la propuesta y salio lo que hoy conocemos y sufrimos todos.

Ahora toca plantearse el " pase " a la Consejeria, la Agencia Andaluza de Seguridad Alimentaria y lo que se quieran inventar para que algunos se perpetuen en la POLTRONA.

Hasta que no tomenos conciencia de lo que somos y nos hagamos valer CON NUESTRO TRABAJO DIARIO, no nos van a reconocer nada de nada y como no espabilimos nos veremos como nuestros antiguas compañeros veterinarios titulares de los años 50-60, que tuvieron que inventar el cobro bajo cuerda ( guias, intervenciones sanitarias, etc, etc.... ) para poder llegar a final de mes.

Lo cierto es que cada dia sigo ganando lo mismo y todo sube y sube........

Anónimo -

El problema es que para coordinador no siempre se han elegido a los mejores. Vamos, casi nunca. Recordar como se nombraron a los primeros (la mayoría persisten). Fueron los que pidieron ese puesto en la reestructuración del 90. Y si han sido dóciles y han valorado más el sillón que los criterios profesionales, se han mantenido. Nunca se eligieron por mérito. Incluso en muchos casos eran los que menos puntos tenían, los últimos en elegir o el que quería salir de matadero. Por tanto mantienen el objetivo con el que llegaron: AGARRARSE A LA POLTRONA (salvo honrosas excepciones)

jotope -

A veces siento la soledad del huerfano en mi situación laboral, ahora sé porqué, lo has definido a las mil maravillas.
Siempre he defendido la necesidad de una carrera profesional(si es económica también, no molesta, pero sobre todo carrera profesional) y ahora siento que cada vez estamos más arrinconados no contamos para nada no aprecian nuestro trabajo sino que incluso se enojan con los inconvenientes que provocamos cuando localizamos un peligro en la seguridad alimentaria.
Creo que incluso prefieren que no trabajemos, eso sí solo nos quieren el dia que necesitan un cabeza de turco.
Programar, Sincronizar, Armonizar, Formar, Estandarizar solo son verbos que no vienen al caso

EL CAZADOR -

En mi Distrito pasa eso y más.Estoy de acuerdo contigo,Hiperterrito

Idiosincracio -

No sé desde qué Distrito escribes, pero estás describiendo también el mío.
Totalmente de acuerdo, pero también me consta de otros en los que funciona mejor. Y de otros en los que el "jefe" no es A.4 y va peor.

zaguan -

Estoy de acuerdo con esos argumentos que has citado.
Yo lo he tenido que ver desde otro punto de vista por no estar en plantilla. Parece que sólo ellos tienen el merecimiento de ser Señor veterinario y los de base son meros veterinarios.
Os dejo una pregunta para que me la respondáis. ¿Puede ser un Biológo coordinador de veterinaria? ¿Y de Farmacia?.
Si alguno se pregunta si eso es posible, les respondo que no sólo es posible sino que se está dando al día de hoy.
Mi denuncia no se basa en tirar la piedra y esconder la mano. Tengo pruebas evidentes.
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